Haz tu propio exfoliante corporal
Hola chicas
Vengo a enseñaros estas recetas para demostrar que no hace falta gastarse muchos €€€ para disfrutar de un exfoliante aromático de calidad.
La receta base es muy simple, luego basta con agregarle el aroma de vuestra elección:
- Azúcar granulado
- Aceite de almendras dulces
Yo me he hecho uno usando aceite de almendras de Deliplus, ralladura de limón y azúcar, y lo he usado en las manos. Se me han quedado suavísimas y con un olor a limón muy agradable (luego le añadí jengibre y lo estropeé, la combinación olía a rayos para mi gusto).
Hay que recordar que tras usarlo, te tienes que aclarar y secar la piel suavemente y sin frotar, para evitar eliminar la capita hidratante de aceite que se queda en la piel.
Para aromatizarlo y/o condicionarlo se pueden emplear infinidad de ingredientes:
- Aceites esenciales de todo tipo
- Jugo de aloe vera
- Glicerina
- Miel
- Flores de azahar, esencia de almendra, etc.
- Ralladura de limón, naranja, lima, mandarina, etc. (en ese caso conviene dejarlo macerar unas cuantas horas para que absorba el aroma) El de limón es ideal para frotar y aclarar rodillas y codos.
- Cacao en polvo, azúcar vainillado, café molido o canela
- Jengibre rallado o clavos de olor (usar con precaución ya que el clavo puede ser irritante)
Indicaciones y advertencias
- Las personas alérgicas a los frutos secos no deben bajo ningún concepto usar aceite de almendras dulces, sino sustituirlo por otro (girasol u oliva, por ejemplo) O sino se puede sustituir el aceite por glicerina.
- El aceite ha de ser vegetal, no mineral (aceite de bebé)
- El aceite de coco se puede usar pero conviene recordar que a menos de 25º de temperatura se vuelve sólido.
- Si usas aceites esenciales, que sean sólo unas gotas, ya que en grandes cantidades pueden irritar la piel producir reacciones alérgicas (ya que suelen estar muy concentrados)
- En el caso de que uses ingredientes más perecederos como ralladuras de frutas o jugo de aloe vera, prepara el exfoliante en pequeñas cantidades y deséchalo a los cinco días, para evitar que se ponga rancio.